ROSAS EN MACETEROS

ROSAS EN MACETEROS
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ROSAS EN MACETEROS Y RIESGOS DE HONGOS

Para algunos un jardín sin rosas no es un verdadero jardín y aunque esta afirmación puede ser algo extrema nadie podría negar la belleza de los rosales y la magia de sus flores que florecen en el momento preciso para regalarnos ese protagonismo que tanto esperamos.

Lo ideal es cultivar rosas en la tierra pero cuando la superficie es escasa puedes optar por las macetas de cemento u otro material, esas grandes aliadas de balcones y terrazas.

 

Rosas en macetas

Sabemos de la principal limitación de toda maceta: la escasa superficie, es decir poco suelo para que las plantas reciban los nutrientes necesarios para crecer y desarrollarse. Pero con los cuidados adecuados es posible sortear las dificultades.

 

Elige macetas profundas, por ejemplo las tipo ánfora, para que entonces la planta pueda extenderse mejor. Para tener una idea: necesita unos 40 cm de profundidad en el caso de plantas miniatura y unos 60 cm en el caso de rosales ingleses.

 

Otro aspecto importante es saber que las macetas son más pobres en cuanto a los nutrientes de la tierra debido a la escasa cantidad y por eso hay que prestar especial atención al abonado. Lo ideal es hacerlo una vez al mes para que entonces los nutrientes no se laven con el riego. Sin embargo, en el caso de rosales en maceta, hay que evitar los excesos pues, a diferencia de los rosales plantados en el suelo, pueden quemarse si reciben mucho abono, no así en otro caso.

Los rosales necesitan del sol así es que ubica la maceta en lugar con exposición plena aunque si hace mucho calor tendrás que controlar la planta para mover la maceta en el caso que notes que comienza a quemarse.

El riego

El riego es todo un tema en el caso de los rosales pues no es fácil coger la medida exacta. En algún punto es cuestión de ensayo y error, revisando la planta a diario para ver si nos hemos excedido con el agua. En verano, los rosales en maceta necesitan un riego diario así es que hay que ser constante.

 

Al momento de regar, intenta no mojar las hojas porque entonces se corre el riesgo de promover la aparición de hongos. Vierte el agua en la tierra.

Elige siempre variedades de rosas que no se extiendan demasiado o de otra forma no habrá tierra de maceta que le alcance para cubrir sus necesidades. Además, no se lucirá si supera la capacidad del receptáculo.

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